Botiquín de viaje

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Ya queda menos para el disfrute de mis días de descanso tras un año realmente agotador. Hasta en agosto estoy trabajando más, con eso de que ‘tú, como te quedas, te encargas de esto, de esto otro y de lo de más allá’. Pero un temor atenaza mi existencia, el disfrute de mis vacaciones…¿podré ponerme enferma y no morir en el intento?

 

No hablamos ya de una prima que se llama Riesgo y que, aunque no tengamos ni pajolera idea de lo que significa nos tiene a todos ‘acojonaos’.  Que si supera los 400 puntos nos vamos al carajo porque se nos compara con la alemana (ahora entiendo a la Merkel no queriendo rescatar a nadie, como ella es la base de la medición especuladora pues a los demás que les den)

 

Por una parte me da auténtico pavor que si por una de esas casualidades de la vida tengo que estar en Cataluña y me pasa algo pues como que me da la impresión de que la voy a palmar. Vamos que con tanto recorte en sanidad y tantos cierres y despidos y  falta de pago a los laboratorios y a las oficinas de farmacia como se me ocurra ponerme mala como que más me vale que me quede en el sitio.

 

Eso mismo es lo que pasa por mi cabecita cuando pienso en mi próxima tournée. Que me voy a los USA, sí, ese país caracterizado por cobrarte 2.000 dolaracos del ala por dos puntos de sutura en un dedo.  Y yo, como que soy la viva imagen de la Ley de Murphy en cuanto a enfermedades, dolencias y vacaciones, el pensar que me voy para allá como que me entran unos sudores que me pongo mala.

 

Porque seamos realistas, no tiene que pasar nada, pero recuerdo mis dos viajes a Salamanca y los dos en la cama del hotel con fiebre. Esto supone que Salamanca, a pesar de sus maravillas arquitectónicas y gastronómicas, está vetada en mi vida. Luego, siempre me paso entre 1 o 2 días pocha (que si estómago, que si migrañas…) cuando me voy una semana de vacaciones.  ¡Imagínate un mes! Me puedo morir, literalmente.

 

Yo, que siempre viajo con un botiquín que ni el Baúl de la Piquer, (paracetamol, metamizol, buscapina, ibuprofeno, Maxalt Max, tiritas, gasas, betadine y suero fisiológico unidosis…) me da un poco de pánico pensar que: A) me van a retirar el botiquín B) me van a deportar por tráfico de drogas.. Si a eso le sumas mi nombre y apellidos pues ‘patapuum pa’fuera’ tengo todas las papeletas para la deportación inmediata.

 

Así que llevo todos mis seguros actualizados para viajes fuera de España, esos que tengo y que no uso. Y no sé si meterme un rosario y rezar porque no me pase nada. Así que pondré mi mejor sonrisa y haré ojitos al armario empotrado de la aduana. Aunque si decide ese día que yo no entro, no me salva ni dios.  Alea jacta est!

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