Como una ola

Lo gastronómico saludable está de moda. Como periodistas sanitarios nos encontramos con innumerables notas de prensa y convocatorias en las que se hace mención, de una u otra manera, a este concepto. El buzón del correo electrónico está repleto de estudios científicos en los que cierto producto alimenticio muestra sus bondades al mundo. Toda la vida rodeados de viñedos y ahora resulta que los polifenoles de la uva son necesarios para evitar la oxidación de nuestras células…

También nos encontramos con los innumerables estudios en los que la cerveza  no solo presenta sus características  antioxidantes sino que mejora los síntomas de la menopausia o los del sueño.  Soja, Omega 3,  grasas poliinsaturadas.. todos ellos han saltado nuestro día a día sin darnos cuenta. Todo esto me recuerda a la canción de la Jurado ‘Como una ola’, pues así se ha insaturado en nuestra vida este intento continuo de introducirnos en la vida saludable.

Según los datos de la Sociedad Española de Cardiología, SEC, en los últimos 14 años el número de personas que padecen obesidad mórbida ha aumentado en más de un 200% mientras que los que padecen cualquier grado de obesidad lo ha hecho en un 65%. Son datos alarmantes, no cabe duda, solamente por el gasto en Sanidad que lleva implícito este tipo de patología.

En la otra punta  los periodistas nos encontramos, cada vez más, con convocatorias a comer en restaurantes de Luxe. Que si La terraza de Paco Roncero, que si Ramón Freixa, que si Loft 39…lugares regentados por grandes chefs, que aunque miran por la salud, sobre todo miran por ser los más originales, los más guays, con las texturas más sorprendentes. Ellos sí que nos ayudan a mantener nuestro peso por dos aspectos: a) por el precio que tiene el cubierto b) por la escasísima cantidad que ponen en el plato.

Para muestra un botón. Según un estudio publicado por Unilever, las razones de los españoles para elegir restaurante para su almuerzo habitual son, en un 65% por la proximidad al centro dentro de trabajo y en un 35% por cuestiones nutricionales como  la calidad de la comida y que los productos sean frescos.  Sin embargo, es importante poner un especial cuidado a la hora de elegir dónde y a quien confiamos el 40% de todos los nutrientes que ingerimos cada día.

En esta línea, el experto en nutrición José Enrique Campillo cree que “es importante realizar una elección correcta del restaurante al que vamos a confiar cinco de nuestras principales comidas de cada semana, no solo a nivel nutricional sino también que las instalaciones cumplen las recomendaciones higiénicas y la elaboración de platos son de la mayor garantía”.

Campillo asegura que “las personas, en general, son cada vez más conscientes de que la alimentación es el factor que más influye en su salud. Los restaurantes están captando esta preocupación y, en muchos de ellos, se puede constatar un interés creciente por ofrecer a sus clientes una comida cada vez más saludable y de mayor calidad”.

Como dice Miguel Ángel Mañez en su blog la dieta mediterránea tiene marketing. No seré yo la que niegue tal asunto, pero mejor una dieta con marketing y saludable a cualquiera de esas atrocidades a las que se somete al cuerpo humano buscando efectos inmediatos sin pensar en el día siguiente. Las dietas Dukan, Atkins, de la alcachofa, del melón,  la ortorexia, la vigorexia, la vegana, todas sin excepción son perjudiciales para el organismo, y es que en el momento en el que falte un nutriente vamos a perjudicarlo. No me vale aquello de ‘mira Penélope, ha parido y ahora está estupenda gracias al Método Dukan’. Perdónenme si eso es estar estupenda. No. Eso es una aberración si  está dando el pecho y una locura si sólo lo hace para recuperar el cuerpo pre-parto.

Ni mencionar la dieta Atkins, ni cualquier otra que suponga la eliminación de algún grupo de alimentos sólo porque sí. Sin recomendación especializada.

Si las empresas alimentarias utilizan la dieta mediterránea para aumentar sus ventas y con ello mejoran y conciencian a la población de la necesidad de llevar una dieta saludable, por mí fantástico. Pero no nos olvidemos que hay mucho desalmado y venden como sano lo que no lo es, y es ahí donde los periodistas, médicos, enfermeros y todo aquel con acceso  a la información debe alzar su voz. Cuidado con los productos milagro, las dietas milagro y todo lo que tenga el componente express implícito.

2 Comments

  1. Raul dice:

    Muy buena entrada Laila sobre como influyen en nuestra salud las “dietas milagro” es importante llenar la red de contramensajes que digan la verdad sobre los Dukan de turno, hoy es Esta dieta pero mañana vrndran otras. Hay que cansarse de explicar que el único médio saludable de adelgazar es quemar más calorías de lo que comemos, sin atajos ni trucos.Un abrazo!

    • elmarsupio dice:

      Gracias. La verdad es que este tipo de dietas sin muy peligrosas pero la gente, no sólo Lo ignora sí no que prefieren poner en peligro Su vida por perder unos kilos rápidamente. No hay milagros y eso es Lo que tenemos que decir. Alto y claro