De vísceras y sangre

Una se levanta cualquier día de la semana y se pone a leer el periódico. Sólo las portadas, porque no hay tiempo para más. Y me encuentro esto.

Muere una decena de inmigrantes al tratar de pasar a nado a Ceuta, Derecha a la derecha de la derecha; Urkullu pide a Rajoy impulsar ya los beneficios legales para los presos; Detenido un párroco de Santa Coloma por abusar de tres niños; La Iglesia despide a un inmigrante que denunció explotación laboral. Eso sin contar con las siguientes que nos afectan más seriamente:

Luis de Miguel, primer blanqueador; Los sueldos subirán menos del 1% en los próximos años; La Infanta deberá pagar más de medio millón si Urdangarín es condenado; Europa ofrece a Grecia ampliar hasta 50 años el pago del rescate…

Y sigo sin entenderlo. Sigo sin entender por qué, con un 25,8% de paro en España, por qué con la corrupción instalada en todo el tejido político y empresarial de alto rango de nuestro país, no hacemos nada. Por qué con las subidas de impuestos, de energías, del coste general de la vida. Por qué con el empobrecimiento de la población, donde los más ricos siguen siendo los mismos, y los más pobres cada vez lo somos más. Y no hacemos nada.

Por qué nos resignamos a que nos impidan abortar, por qué nos resignamos a que los servicios sanitarios se mermen cada vez más en favor de la medicina privada. Por qué nos resignamos a re-pagar los medicamentos y las ambulancias…

¿Por qué les permitimos todo esto?

¿Por qué no encuentro una representación política adecuada, sana, real, sin manzanas podres que contaminen cual virus?

Tal vez porque el mal está instaurado en todas las capas y si hay que arrancar la cabeza a Medusa, hay que hacerlo desde arriba.

1 Comment

  1. Adolfo dice:

    Totalmente de acuerdo con lo que dices, has escrito justo lo que pienso.