Decisiones

cama-hospital

Nunca me he parado a pensar seriamente qué has de hacer con tu vida cuando caes enfermo.
En el día a día es más fácil decir aquello de “yo decido, yo elijo” por la capacidad del libre albedrío. Todo tiene su causa y su efecto.
Pero cuando estamos enfermos ¿quién es el que realmente ha de tomar las decisiones sobre tu vida? Aquellas en las que la diferencia entre vivir y morir son muy finas. Aquellas en las que se empeñan en mantenerte con vida a base de paliativos. Alargando la agonía, el desecho humano hasta los mismos bordes de la muerte.
He tenido tiempo para pensar y creo firmemente que el paciente no ha de tomar dicha decisión. Somos seres totalmente subjetivos. Cuando estamos bien firmamos testamentos vitales para que no se nos alargue la vida más allá de lo humano, cunado vemos la Muerte de cerca queremos seguir  viviendo a toda costa. Nos da miedo. Y eso es muy humano.
Las decisiones sobre lo que pueden hacer o no, no sé a quién pertenecen. Pero desde luego no el paciente,  porque con su subjetividad, puede alargar la agonía de los seres queridos y la suya propia
¿debemos vivir conforme a nuestro libre albedrío y morir en manos de quienes saben que, más allá de esta o aquella técnica solo seguirá agonía?

Esta entrada está escrita desde mi móvil en la habitación de un hospital. Si encontráis faltas de ortografía o
Errores gramaticales, no me lo tengáis en cuenta

9 Comments

  1. Abreaun dice:

    Mejorare pronto… Entiendo muy bien lo que quieres decir…

  2. Hola Laila!. Lo primero de todo desearte que te recuperes y puedas volver pronto con los tuyos a casa.
    Es un tema complejo, muy complejo diría yo. Quien soy yo personal sanitario, para decidir sí vives o no… nos agarramos a los procedimientos, como elemento para depurar nuestra conciencia… Pero con que criterios están hechos esos procedimientos, para seguir o no aplicando técnicas invasibas a un paciente.
    Cuando es el momento ideal, en el que el paciente puede dedicar, o al menos tomar parte de la decisión.
    Estamos preparados para morir?… No conozco el manual…
    Es justo que sea la familia del paciente la que diga si seguimos con técnicas agresivas?. O por el contrario basta con el criterio profesional, que pudiera en ocasiones estar sesgado. Tu eres mayor, ya no te hacemos más, ya has vivido suficiente… Que es vivir suficiente?, que es calidad de vida?…
    Que es lo más justo?…
    Hace poco, a los pies de la cama en una UCI de visita, ante una persona de 83 años, con la cual hacia dos meses yo había jugado a frontenis. Se encontraba desde hace un mes y medio peleando entre la vida y la muerte… Lo tenía todo, traqueotomia con respiración asistida, dopa, dobuta, noradrenalina, tensión por los suelos…. Pero a pie de cama sin moverse, también tenía la fuerza de su hija.
    Hija única que a toda costa defendía la fuerza y vitalidad de su madre, que es absolutamente cierto. Los intensivistas con una visión en teoría más objetiva, y desde luego con muy poca esperanza, no daban un duro por ella, por su edad, y por su estado…. Y la paciente sedada y relajada…. Como podemos saber lo más importante de todo, QUE QUIERES TU?. Estas dispuesta a luchar, o por el contrario quieres descansar ya.

    Que complejo!

    Un besazo guapetona, y gracias por tus reflexiones
    jose

    • elmarsupio dice:

      La vitalidad se acaba. Hay que saber decir hasta aquí, y no sé hasta qué punto un familiar actúa más por egoísmo que por las realidades de su enfermo.
      Los protocolos son fríos, pero para eso se hicieron, para no dejarnos llevar por la subjetividad de nuestra idiosincrasia.
      Si no se puede, no se debe. No crees?
      Gracias por tus reflexiones y por pasarte por aquí!

  3. Randa dice:

    Muy buenas Laila,
    Ante todo te deseo mucho ánimo por lo que sea que estés pasando ahora mismo. Una entrada muy dura de leer debido a que hace unos meses pasé por éste dilema. Sin embargo pienso que el paciente tiene mucho más poder de decisión del que te podrías imaginar.
    Es verdad que muchas cosas están fuera de nuestro control; sin embargo no por ello debemos darle la espalda a aquello que SÍ está en nuestras manos. Ante una situación que asusta, solemos ponernos en modo: “yo vs. ellos” cuando, en realidad, es mucho más sencillo. De hecho, este dilema puede convertirse en una convivencia pacífica entre ambos partidos.
    Tenemos la opción de consultar varias fuentes (familiares, amigos, profesionales tradicionales, profesionales holísticos ¿qué demonios? ¡incluso personas que no conocemos de nada como es el caso de este blog!) y eso ya de por sí es tomar una decisión propia ;).
    Uno también puede decidir ser activo o pasivo ante una situación, esperar a que el mundo decida por él (lo que se reduce a la decisión propia de ser pasivo) o jugar un papel más activo en la toma de decisiones médicas y vitales.
    En cuanto a la subjetividad/objetividad del tema seamos realistas ni el paciente, ni los que le rodean, ni los médicos quieren que el paciente sufra. En ESO todos somos objetivos. Sin embargo, en cuanto a la DECISIÓN todos (sí TO DOS) somos subjetivos y egoístas ¿y qué? Piénsalo, como pacientes queremos llevar la fiesta en paz, o dejar de sufrir, o vivir más, o acabar ya con la agonía, o aprovechar de lo que nos queda de vida a tope etc etc etc. Independientemente de ello el exterior nos verá como egoístas por cualquiera de las decisiones que tomemos.
    Los que no-pacientes deseamos que esa persona mejore, viva más, sufra menos o, en caso de tener los días/semanas/meses o años contados, que acabe ya con el sufrimiento de la forma más amena posible. Pero, seamos realistas, con lo que deseamos acabar es con el sufrimiento por el que pasamos nosotros mismos durante esta agonía compartida, aparte del deseo de que acabe el sufrimiento del paciente.
    Por último los médicos, esos especímenes vestidos de blanco como la fría nieve que utilizan palabrejas que parecen insultos o puñaladas para los oídos, menudos personajes ¿verdad? Bien pues esos también son ante todo personas y a ninguno le gusta perder o ver sufrir a un paciente (y si existe alguno que sí pues…mmm que me digan quien es para no ir a su consulta…).

    El caso, es que no se trata de saber cuál es la mejor decisión o quién tiene la razón en cuanto a la mejor decisión. Se trata más bien de saber QUÉ decisiones están a nuestro alcance para hacer de este nuevo y vertiginoso viaje lo menos rocoso posible para nosotros y, como consecuencia, para los que nos rodean también.
    Sin más que añadir te deseo una ves más mucho ánimo,
    ¡Un abrazo!

    Randa

    • elmarsupio dice:

      Gracias Randa
      Estoy de acuerdo con que todos podemos tomar decisiones. Mejores o peores. Pero mi pregunta va más allá. Partiendo de punto del que el médico siempre va a buscar nuestro bienestar, no ha de ser él el que decida sobre los tratamientos al final?
      Porque se insiste en alargar ciertas enfermedades cuando sabemos que la calidad de la misma se verá mermada al máximo?
      Recuerdo una serie sobre el cáncer en el que la paciente toma la decisión de no tomar más quimio porque la atontaba y no la salvaría. Esa es la decisión correcta? Debería seguir medicando porque si familia así lo exigía?
      Son dudas que me asaltan y para las que no tengo una respuesta clara.
      Y gracias por tus buenos deseos.
      Un placer!

  4. Randa dice:

    Hola de nuevo,
    Sí que va más allá sí. En ese sentido sólo te podría contestar de forma subjetiva, pero si estás abierta a ello allá voy:
    En cuanto a tu primera pregunta, es verdad que el médico siempre va a buscar nuestro bienestar (según él claro, volvemos a lo de la subjetividad) de ahí la importancia, a mi parecer, de consultar varias opiniones antes de decidirnos por dar cualquier paso. Por varias opiniones no me refiero solo a las de médicos tradicionales sino también la opinión de médicos alternativos, de conocidos que hayan pasado por algo similar etc. Cuanta más información, más opciones y más poder de decisión en nuestras manos. Todo esto dentro del margen del tiempo que nos damos claro. Al fin y al cabo el tiempo (o la falta de éste, según como se vea…) juega un papel MUY importante a la hora de tomar decisiones.

    La segunda pregunta no la he entendido muy bien lo siento…:( Si me la puedes aclarar estaría encantada de contestarla.

    Finalmente a tus últimas dos preguntas voy a partir por la base de que no existe decisión correcta. Así de simple. En general, si tomamos un camino nos arrepentimos porque “iguaaal si hubiésemos tomado el otro [termina la frase de cualquier forma feliz que se te ocurra]”. Siempre nos quedamos con esa odiosa duda del “igual si hubiese hecho tal sería más feliz”. Por eso pienso que es crucial, y sobre todo en situaciones críticas, cambiar la forma de pensar: en lugar de formularlo como pregunta “¿fue la decisión correcta?” prueba plantearlo como una afirmación. Vamos, contestarte a ti misma si fueras esa chica de la serie porqué sería una decisión correcta y luego porqué sería una decisión estúpida. El balance final es el que nos ayudaría a inclinarnos hacia una decisión u otra.

    Una vez más esto no es más que una opinión desde un punto de vista totalmente subjetivo que defiende la idea de que la decisión sí está en manos del paciente. Cualquier opinión que recibimos nos influye a la hora de tomar (o no) decisiones, pero en ningún momento es LA decisión final. No lo olvides.
    Un abrazo!

  5. evabrui dice:

    Hola, Laila:

    Sea lo que sea, te deseo todo el ánimo y la suerte del mundo. Que sepas que, desde este lado, seguimos aquí.

    Un abrazo,
    Eva.