Ellos también lloran

jordi-cruz-gimnasio

Me entero esta semana de que al chef Jordi Cruz le ha dado por ponerse “tó cachas”. Vale, llego tarde a esta información pero para que veáis en qué mundo vivo.
La cuestión es que el chaval, que hasta ahora estaba fuertecito, le ha dado por someterse al suplicio de la revista Men’s Health con el objetivo de ser su portada. Igual que hicieran Pablo Motos, Christian Gálvez o Jesús Vázquez.
Y yo me pregunto: ¿no es este otro motivo de someterse a los “cánones” de belleza masculinos igual de crueles como lo son con las mujeres?
Lo cierto es que los cuerpos musculados son muy esclavos. Muchas horas de gimnasio y una dieta estricta que no creo que sea lo que deba hacer esta estrella Michelin si quiere ser lo que, creo, que es lo que ha querido ser: un gran cocinero
Me da a mi que tanta tele le ha puesto contra la pared y se ha dejado llevar por esos modelos que se supone que son los tíos de tv. Olvidándose de que es un espejismo, que todo volverá a su ser y que en un tiempo la gente no se acordará de su paso por la televisión.
¿Será entonces demasiado tarde para que vuelva a dedicarse en cuerpo y alma a la cocina?
Igual nadie le ha recordado que lo que hace es pura magia. Que lo que importa de él es su capacidad de imaginar y crear. Sus manos convierten lo vulgar en excepcional y el timbre de su voz hace estremecer de puro erotismo.
Puede que su cuerpo no fuera musculado. Que no se pareciera a ningún actor que encarna a súper héroes, pero quien quiere un imitador cuando con un solo gesto es capaz de hacerte llevar a un mundo de pura imaginación.
Ya lo decía Jamie Cullum: come with me and you’ll be in a world of pure imagination…
Eso queremos de ti, Jordi, que nos digas trasladando a mundos imaginados por ti… Sin importar cuantos kilos eres capaz de levantar en un gimnasio.

Comments are closed.