Entre tempura y sésamo

 

Atravesar Madrid en una fría noche de invierno puede tener como objetivo el querer degustar la cocina tradicional madrileña. Bellalola se presenta como lo quiere hacer su chef. Chema de Isidro, ex líder de arroces en Aynaelda, defiende la cocina tradicional, sencilla, sin complicaciones y renovada, y eso es lo que se vende en su web.

Bellalola es uno de tantos restaurantes que han apostado por la solidaridad a través de Madrid Restaurant Week, los cuales, durante una semana ofrecen menú cerrado a un precio que podría ser irrisorio para estos lugares, antes casi prohibidos para el público llano. 24 euros de menú más 1 euro que va destinado a la Federación Española de Cardiología, FEC.  Sin embargo la decepción llegó nada más entrar. El desorden se había apoderado de la sala sin que el jefe de ésta pudiera hacer nada por remediarlo, pese a sus intentos de colocar, ordenar y disponer a los comensales y camareros.

 

Mientras, Chema de Isidro se dedicaba a salir, teléfono en mano, y pasearse por la sala, dejando el buque insignia, la cocina, sin capitán. Ensalada de ventresca o espárragos en tempura de primero y lomo de buey o merluza en tempura de segundo. Ningún plato estaba acorde con la cocina tradicional madrileña  y menos ‘reinventada’ como asegura su dueño. La ensalada de ventresca nadaba en aceite y sésamo lo que le hizo perder el sabor original del combinado de lechugas y los lomos de ventresca en conserva. Todo sabía sólo a sésamo.

Entre pesca de hoja y hoja, los espárragos en tempura también habían sido bañados en sésamo, lo que le restó todo el sabor fresco y tierno del espárrago verde. Mientras tanto, se tardaba en servir el segundo plato, la situación pudo convertirse en más esperpéntica si cabe. Camareros que no saben dónde ir y a quién servir, el chef que volvía a salir, una vez más, de la cocina para comprobar cuán llena estaba la sala y los comensales que llevaban más tiempo esperando fueron servidos a la vez que los últimos en llegar. Descoordinación entre sala y cocina es lo que se respiraba. Como si la plantilla hubiese sido escogida ese día y no les hubiera dado tiempo a conocerse mutuamente.

Llega el segundo plato y el horror se apropia de las papilas gustativas de todos los que habían escogido la Merluza en Tempura caramelizada. Tempura roja, poco hecha y tan caremelizada que mató el sabor de la  merluza fresca con la que había sido envuelta.

Además, en el cristal del restaurante, habían puesto un menú para la noche en el que, además de los dos platos que se habían escogido para el Madrid Restaurant Week, habían añadido dos más, y a 23 euros. ¿Es más barato un menú elegido para un día que el que se oferta como campaña de solidaridad? Recordemos que los menús tienen un precio solidario unificado de 25 euros.

En cuanto al establecimiento, Bellalaola es un local pequeño y acogedor, con una decoración sobria a la vez que elegante, donde predominan los tonos rojos y blancos, con el contrapunto en negro del mobiliario. Y lo mejor que puede ofrecer este restaurante: dos horas de párking gratis.

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