the Imitation Game

 

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O me echan del trabajo y no vuelvo a trabajar en mi vida a no ser que me cambie de nombre, me opere la cara y me largue a Bután. O esto demuestra que no me lee ni el tato. Pero voy a hacer algo inaudito para El Marsupio: decir lo que pienso.

“Ya está la loca, viviendo al límite”-pensaréis- “le debe de sobrar el dinero porque si no, no entiendo cómo se  juega el futuro y presente profesional”-argumentarán otros- “te aburres mucho, nena”-dirán acullá- La cuestión es que he visto un artículo esta semana y me ha venido así, como en flashhhhh, los múltiples reportajes y documentales sobre JFK, Jackie O y la apertura que tuvieron hacia los medios, que han puesto en La 2. (sí, yo veo la 2, pasa algo…)

Veréis. Esta semana ha aparecido un artículo muy bien explicado, aunque con los enlaces muy mal puestos-señor Google, por favor, penalizad YA- que hablaba de las imágenes inéditas del Rey Felipe y de la Reina Letizia en las que se mostraban, preparados y cómplices. Preparados para sus quehaceres monárquicos y para ello aparecían en las fotos como ‘pillados infraganti’ pero perfectamente vestidos, maquillados e iluminados. Y cómplices porque aceptaban las bromas de la heredera mientras se reía y le cogía la cabecita real. En la puerta del palacio para más señas.

Pocas cosas he visto con tanta preparación y sin embargo, me recuerdan a los documentales en las que se mostraba a los Kennedy disfrutando de unos días de playa en Martha’s Vineyard. JFK jugando por los suelos con los pequeños John y Caroline mientras una esbelta Jackie los mira, sonríe y prepara bebidas en el porche de la mansión.

En el documental que precisamente me viene a la cabeza, hablaban de que fueron los primeros en introducir la cotidianeidad en los miembros de la “realeza” americana. Cómo el presidente del país más poderoso del mundo, además de tomar decisiones peliagudas-como decidir si manda a Cuba a la mierda con sus misiles nucleares y Khrushchev se vuelve tó loco y comienza la III GM- también es un pater amantísimo y un esposo modelo, joven de buen ver y que parece que adora a su mujercita.

A partir de aquí, todos los presidentes estadounidenses, con mayor o menor presencia, han tenido sus espacios destinados a ‘darse a conocer’ ante sus votantes. Ese “mira qué majos son, si parecen de aquí, del barrio”. Y eso funciona allí, en el país donde las relaciones públicas, la comunicación y los gestos son escrutados, analizados y estudiados hasta la extenuación. Pero aquí, este intento de acercarnos la frescura del nuevo Jefe de Estado, de su preparadísima esposa y de su bella y encantadora familia no funciona.

Nuestro país vive de la envidia y la ponzoña. Si el jardín del de enfrente es más verde nos puteamos. Por eso triunfan los programas como ‘Sálvame’ ‘hombres, mujeres y viceversa’ y demás historias… porque disfrutamos con el sufrimiento ajeno. Y no podemos aguantar tanta perfección. Tanta delicadeza, tanta profesionalidad, tanta cosa empalagosa.

En España nos gusta ver las miserias. Nos gustó ver cómo el Rey Juan Carlos le retiraba el brazo a su esposa cuando se tropezaba. Decíamos aquello de  “es tan campechano, mira Mari, hago el mismo gesto que el Rey… ¡¡Quita, cooooñooooo!!” y nos reíamos.

Así que, equipo de comunicación de Casa Real. Esa estratagema puede que funcione si realmente la prensa puede captar esos momentos por sí solos. Como en los EEUU. No me vengan con milongas para que luego, no podamos acercarnos ni a 10.000 km de SSMM.

O van de cotidianos y normales o van de exclusivos, pero como dicen en mi tierra o tienes la polla o los treinta reales. Las dos cosas, no.

http://www.youtube.com/watch?v=P8rjF6D2Pnw00

6 Comments

  1. Javier Macías dice:

    ¿Ves la “2”? Eso sí que esvivir al límite… je, je

  2. caelete dice:

    ¿Qué es “La 2”?