medico-enfermero

Pues parece que ya ha pasado la operación, y vaya si ha pasado! En concreto 3 en una semana  y mi experiencia como paciente en un hospital público deja bastante que desear. Durante 15 días he tenido tiempo para analizar y reflexionar sobre ésta, vuestra profesión. Es probable que esta entrada quede un poco larga, aviso, así que los que no queráis leer, estáis a tiempo. Y seguro que levantará alguna que otra ampolla. A éstos os doy el consejo que me dio una amiga, cubrís la ampolla con apósito hidrocoloide y a correr.

Durante los 15 días que he estado en el hospital me he dado cuenta de que Mírame Diferénciate es una quimera. No tiene futuro porque el mal está en los genes de los enfermeros, médicos y auxiliares. Sólo aquél que realmente lo sienta podrá aplicar los preceptos de la iniciativa y para ellos, el ser más humano es tan natural como el agua con lo que adherirse a este intento de ser mejores es como poco redundante.

He visto que sólo las amenazas de los supervisores funcionan. Y yo he tenido la suerte de saber quejarme. Lo lamento por todos aquellos que no saben que pueden y deben quejarse por el trato recibido y durante mi estancia visto que Mírame falla. Por lo que he tratado de convencer a los pacientes de que si les tratan mal que se quejen. Que no tengan miedo, porque sólo así dejarán de ser un número para ser ellos mismos, con nombre y apellidos. Como me pasó a mí. Dejé de ser la de la 4-3 para ser Laila.

Para que tengáis una idea. El mal trato llegó hasta el punto de ponerme un fuerte calmante con dos horas de diferencia por no leerse las novedades en el cambio de turno. Cuando se lo advertí a la enfermerilla me dijo que era porque no podían darme AINES y por tanto no podían darme paracetamol. O_0. Esto sucedió el día 10 de mi estancia y mi pauta era calmante cada 8 horas y entre medias paracetamol, y ella misma lo había puesto. Fue sin duda una forma más de pasotismo y dejadez en sus funciones.

A esto hay que sumar las malas contestaciones y malos modos del equipo enfermero y auxiliar desde mi llegada. Sobre todo el primer fin de semana, a las 48 horas de mi primera intervención cuando empezó a manifestarse el dolor en el riñón derecho. Llamé, entre llantos,para que me dieran algún calmante y me contestaron que faltaba media hora para darme paracetamol y que  si ‘eso era todo’.

Otra enfermera me mandó callar cuando vino el médico a verme y le di los buenos días. Me dijo que tenía que cerrar la boca y escuchar a lo que le dije que fuera la última vez que me mandaba callar o sería yo la que hiciera Lo propio con ella pero para siempre. Todo esto recién operada.

Sólo dos enfermeros hicieron honor a su profesión: Marcos Suárez y Rosa. Los únicos que realmente se preocupaban si decía que me dolía y me daban los buenos días y las buenas noches. Por ellos me he dado cuenta de que realmente Diferénciate es sólo para quienes lo sienten. El resto, son una panda de incompetentes e ineptos que sólo saben quejarse de que les quitan los moscosos y la paga extra y les hacen trabajar 37.5 horas.

En este tema, cuando la supervisora de planta me dijo que estaban muy quemados tuve que recordar unas cuantas cosas que parece que se olvida con facilidad. Tuve que decirle que hay autónomos que no tienen paga extra, ni derecho a una baja digna por enfermedad, ni a una paga digna por cese de actividad (paro) y que tienen que pagar el 21% del IVA y el 15% del IRPF (por ahora) y que como poco trabajan 40 horas semanales y levantan el país con la generación de empleo y aún así, no se pueden permitir el lujo de tratar mal a un cliente.  Que el Gobierno y sus medidas nos joden a todos por igual. Y  que los pacientes somos clientes y no deben pagarlo con nosotros.

Antes pensaba que tenía mala suerte con mis médicos y enfermeros, pero ahora me he dado cuenta de que no es así, que esta es la realidad médica y enfermera de nuestro país. Que sois dos puñaos los que sí, los que queréis que esto mejore pero que con charlas informativas y adhesiones ficticias no se va a mejorar porque veis la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio. Para todo encontraréis justificación: que si me pagan poco, que si trabajo mucho, que si me quitan las pagas, que si tengo muchos pacientes, que si esto, que si lo otro…. Cualquier excusa es buena con tal de justificar la mediocridad laboral. Y mientras, exigiréis que la dependienta del supermercado donde estáis de vacaciones os mire y os de los buenos días… JA!

 

Dejad que os recuerde que NO todo el mundo vale para cuidar enfermos, ni para sanar heridas, ni limpiar culos. Es vocación, y si sólo queréis ser profesionales mal vamos. Ser profesional es una cosa y ser buen médico o enfermero es otra bien distinta.

49 Comments

  1. caelete dice:

    Amén!!

    Joder, Laila, poco más que añadir.
    También te digo: has tenido mala suerte.
    La última vez que estuve ingresado (hará un par de años) coincidió con un cumpleaños. Todavía tengo guardada la tarjeta que me hizo la enfermera, con la que sólo coincidí un día y que no se llegó a quitar la sonrisa de los labios en un sólo momento en que la vi, bien en mi habitación o en el pasillo.
    Lo que si he podido ver en las veces que me ha tocado estar en contacto con la sanidad es un cambio de tendencia, para mejor, más cercana, más humana, más personal.

    Es mi visión.

    PD: De lo que si que me alegro es de tenerte de vuelta… y con tanta fuerza!! Besos.

    • elmarsupio dice:

      No digo que no haya gente buena, me tocaron dos. Pero no creo que sea suficiente. Sinceramente está la cosa muy mal en esta profesión cuando piensan en sí y no ejecutan bien sus tareas.
      Gracias por pasarte y por contar tu experiencia

  2. Sonia_retamar dice:

    Pero tú donde has estao chiquillaaaa????? Me apena enormemente que esa sea la visión que un paciente tiene de la profesión enfermera. Puedo asegurarte que yo también me quejo de la bajada de sueldo, de la no paga extra… Pero te aseguro que mis pacientes no lo notan, al menos eso creo!! En mi chuleta del cambio de turno, lo primero que anoto es el nombre, y llevo el mío bien visible, para que también puedan llamarme. Ovejas negras hay en todos sitios, pero tu has dado con un rebaño entero. Si tu estancia ha sido así me parecen muy oportunas y necesarias tus quejas. Espero que no tengas que volver a ingresar, pero si así fuera… vente a nuestro cortijo!!!, es chico pero tratamos muy vien a nuestros enfermitos (también hay alguna oveja negra).

    Ahora a mejorar del todo. Yo también me alegro que estés de vuelta!!!!

    • elmarsupio dice:

      Sonia bienvenida!!
      Parece ser que me ha tocado el infierno. No digo más! Estoy de acuerdo con las quejas laborales, yo también lo hago e incluso tengo clientes que son para matarlos pero cuando trato con ellos lo hago con profesionalidad y porque me gusta mi trabajo!!
      gracias por pasarte

  3. Elena dice:

    Hola guapa! que gusto bueno leerte de nuevo!
    Tienes razon… a medias! Si es verdad que hay mucho deshumanizado que se le nota que no le gusta el trabajo, pero no todos somos asi!
    Realmente que cumplan el mirame diferenciate de libro hay pocos, pero la gran mayoria se acerca mas a este lado que al otro.
    Como enfermera siempre he intentado ser amable y ponerme en el lado del paciente, es dificil y cuesta, porque a la gente le cuesta ser amable pero se puede.
    Como paciente apenas puedo opinar, solo un ingreso larguisimo y no lo recuerdo! pero si me he encontrado de todo tanto en mi vida profesional como personal.
    Aspiramos a mejorar en todos los aspectos, en los tiempos tan duros que corren mejorar la humanizacion es casi imprescindible.
    Te digo una frase que me dijeron en mi primer año, la gente viene aqui porque esta enferma, no por gusto, busca ayuda y apoyo, deja tus problemas al margen ellos merecen una sonrisa. Es verdad.

    pd: me ha sorprendido que los enfermeros te hayan decepcionado, normalmente estamos bien valorados, mucho mejor que los medicos! De esos solo 2 y el resto hablando asi, deja mucho que desear!

    • elmarsupio dice:

      Hola Elena!
      Creeme si te digo que no espero que cumplan a rajatabla! Pero tampoco lo otro. Yo tengo que ser amable con mis clientes me gusten o no. Y tienes razón, no estamos por gusto en el hospital y si nos quejamos de dolor, por lo menos yo, es porque ya no aguanto más! Y si no tienen capacidad para prescribir otro calmante que no sea el que pautó el médico no se para que luchasteis por la prescripción enfermera!!
      Quiero pensar que no sois así todos, pero que siempre siempre siempre me vayan a tocar a mi no dice mucho a favor de las estadísticas!!
      muchas gracias por comentar her!!

      • Elena dice:

        La diferencia es que tu tienes que conservar al cliente, en un hospital el cliente no quiere volver! Quiere irse! Sea cual sea el trato si tiene que volver volvera. El mal trato no se castiga. Es duro pero es asi.
        Y el tema prescripcion enfermera es una quimera, util en atencion primaria para poquitas cosas pero en hospitalaria na de na.
        Espero que si te tiene que tocar de nuevo te vaya mejor porque seguro que es mala suerte

        • elmarsupio dice:

          Sigue siendo un cliente Elena, con unas características u otras!! Y no se castiga el mal trato porque no se quejan yo lo hice a la direccion de enfermeria y echaron la bronca a una de las enfermeras y su trato mejoró. Es triste pero la gente cree que tienen la culpa por estar enfermos y si les tratan así será lo normal.
          Es mas frecuente de lo que pensamos y es un error pensar que como nosotros no lo hacemos no existe, porque existe!!

  4. abreaun dice:

    Deagraciadamente entiendo tu critica. Viviendo lo que has vivido esas dos semanas comprendo tu malestar y esa opinión, y aunque soy de los que opinan que, desgraciadamente cada dia se pierde mas humanidad en esta profesión y que hay demasiados desalmados e inútiles por ahí sueltos (cruzo los dedos para no llegar a ser uno de ellos…), también creo que has tenido muy mala suerte, pero que haces bien quejándote, claro que si, porque no hay derecho a que ningún enfermo reciba ese trato que has sufrido, y no ver vale ninguna excusa.

    Por lo demás, me alegro de que ya estés en casita y recuperandote. Mil besos guapa :**

    • elmarsupio dice:

      Hola Diego!!
      no creo que seas así!! Ya te dije que me atendió un residente de nefrologa que era igual que tu jajajajaja y era bueno y amable aunque un Pelin tímido!!
      Lo que mas lamento es que hay gente que no sabe a quien quejarse! Y sufren el mal trato
      Gracias por comentar!!

  5. Pilar dice:

    Hola dragona.
    Lo primero de todo, me alegro muchísimo de leerte de nuevo, ya sabes que tú y tu blog sois imprescindibles para mí, pero…
    …no es mi intención discutir contigo, tú cuentas lo que has vivido y eso es lo que vale, y te entiendo perfectamente, pero también me deja muy triste por la visión que te ha quedado de la profesión sanitaria en general y enfermera (que es la que más me toca y más me duele) en particular.
    No se puede generalizar, aunque te moleste que lo repitamos tanto (perdón por anticipado) es que es la verdad, has tenido mala suerte. Y creo que se puede ser buen enfermero dejando a un lado la vocación y siendo profesional. Lo cortés no quita lo valiente, y eso va en la persona, no en el título ni en lo que uno quisiera ser de pequeño.
    Sólo quería darte mi opinión, sin ánimo de molestarte ni discutir. Un besazo enorme y bienvenida también al mundo blog, ya sabes que te hemos echado de menos.

    • elmarsupio dice:

      Querida dragoncilla.
      No me peleo, ni me enfado por opiniones diferentes. Me gusta debatir y discutir, pero ni me enfado ni me molesta. Cada uno defiende sus ideas y qué mejor manera de hacerlo que con palabras?!!
      Como bien dices, en la persona va el ser buen o mal profesional, por lo que en la persona está ser buen o mal enfermero. Es a lo que me refiero. Está en los genes, no en la profesión. Si eres bueno con la gente eres bueno, ya seas fontanero o periodista y eso engrandece tu profesión.
      Aún queda esperanza mi dragona. 🙂

  6. Miguel Garvi dice:

    Ahora si, he encontrado el hueco para comentar tu entrada… Más bien, desgranarla, párrafo a párrafo, porque me toca de lleno, y por ello, aunque no me ha levantado ampollas (ya me lo esperaba, me habías prevenido ayer), si es cierto, que cuando menos, me ha rozado…

    Me alegro tremendamente de que estés de vuelta entre nosotros, me alegro de leerte de nuevo, de ver que has vuelto con fuerza. Se te ha echado de menos. Parece mentira, sin conocernos, extrañar tus palabras en el timeline del Twitter. Espero que te llegaran mis recuerdos.

    Me alegro que hayas superado la operación, bueno, las operaciones… Y me alegro de que al fin, estés en casa, que es donde uno, definitivamente se cura. En tu cama, con tu comida, con tu ropa, con tu aseo, con tu gente. 

    Sin embargo, me entristece comprobar que has pasado una mala experiencia (obviamente la enfermedad en sí, ya lo supone), y que en parte, ésta ha sido debida a la atención prestada por mis compañeras… Te han hecho mucho daño, estás herida.

    No creo que la iniciativa Mírame-Diferénciate naciera así como así, ni que la cajera de un supermercado playero fuera la culpable. Nadie sabe quiénes son los culpables, pero lo que si sabemos todos, profesionales y usuarios, es que lamentablemente, en general, el paciente ha dejado de ser el centro, el fin en sí mismo de la asistencia sanitaria y se ha convertido en un medio. 

    Si, seguramente sea una quimera, una utopía, una realidad imposible de alcanzar… Pero al mismo tiempo, es un sueño, una esperanza, un motivo de fe, para aquellos que día a día ejercemos nuestra profesión de una manera, desgraciadamente, diferente. Y digo desgraciadamente, por ser la excepción. Por que te creo, y te creo por que lo veo, lo siento y lo padezco, aunque sea desde este mismo lado, a diario.

    Yo hoy, he CUIDADO de Jose, de Maguilla, que se ha ido de alta tras cincuenta y tantos días hospitalizado. De Andrés, de Zafra, que se ha operado hoy por una caída. De Antonia, de Barcelona, que se cayó estando de visita en el Balneario del Raposo. De Mercedes, de Fregenal, que cuidando de su marido, operado por una eventración en otro hospital el viernes se ha caído a los pies de la cama, y se ha roto el húmero. También, de su marido, que aunque no está oficialmente ingresado, sigue convaleciente y le hemos preparado una cama, y hemos pedido a cafetería que vengan a tomarle la comanda a la habitación, para que haga reposo. De Encarna, de Coria y de Amparo, de Viandar de la Vera, que han ingresado hoy para operarse mañana. El marido de Encarna, no sabe que la operan, está en Suiza trabajando y no puede volver hasta octubre. No ha querido preocuparlo. De Carmen, de Zafra, a la que atropellaron ayer en un paso de cebra. Es la ex-mujer de Miguel, lo se porque he reconocido y saludado a su hija, de 14 años. Cuidó durante días y días de su padre, operado por tumores en colon e hígado este invierno. Ha recidivado. Desgraciadamente, en breve, nos visitará, y no por cortesía, como cuando viene a las revisiones a consultas externas. Y de Damián. Hace 2 días le mordió una cerda en la mano y se le ha infectado.

    Por cierto, son nombres ficticios, sólo coinciden las iniciales, también me gusta cuidar la intimidad de mis pacientes.

    Te aseguro que no he necesitado las amenazas de mi supervisor para conocerlos por su nombre uno a uno, dirigirme a ellos por el mismo y mirarles a la cara mientras les hablaba, o les prestaba CUIDADOS de enfermería. Les he dado los buenos días, les he preguntado que cómo se encontraban y cómo habían pasado la noche. Me he presentado por mi nombre al recibirlos (aunque he de reconocer que a veces me cuesta) y por si se les olvida, llevo bien visible mi identificación, para lo bueno, y para lo malo (espero que nunca sea necesario). Y los he tuteado, con todo el respeto del mundo, si me lo permiten, claro. Porque un “tu” es mucho más cercano, elimina barreras.

    Soy el primero que animo a que se quejen y muestren su opinión. De mi si fuera preciso, y todo con el fin de mejorar la atención prestada. Pero por supuesto, seamos constructivos, la crítica destructiva es fácil y no conduce a nada. Atención al Paciente está en la primera planta: Mª Carmen Baranda, su responsable.

    No me considero especial, pero si a menudo, DIFERENTE. Hoy, eran 8, el problema viene cuando son 25. Entonces tiendo a la normalidad. Soy plenamente consciente de que lo hago. Me fallan los nombres y aunque sonrío y saludo al entrar, no me puedo parar a escuchar. Le duele a éste y a aquel y no llego. Durante cerca de 3 horas de vértigo no paro, sudo, me meo a reventar y rezo por que un paciente no se complique, tendría que abandonar a los otros 24 a su suerte. Y no me justifico. Es una realidad. Yo, también soy humano. Por cierto, en mi hospital, pequeñito, si, por la noche en total sólo hay 6 enfermeras… para 5 servicios… Echa cuentas!!!!!

    Nosotros también trabajamos con pautas de 3 analgésicos habitualmente. Dos, habitualmente Paracetamol y Nolotil se alternan cada 4 horas. Es decir, están pautados cada 8 horas, pero intercalados. El principal, siempre se pone, coincidiendo con la administración de antibioterapia y resto de medicación que se administra cada 8 horas. El alterno, se administra habitualmente a petición del paciente (despertar a las 4 de la mañana a un paciente para preguntarle si tiene dolor es una necedad…). Salvo en las primeras 48 horas postintervención, no suele ser requerido. Por si acaso, un tercer analgésico, en un escalón superior de la escala analgésica del dolor queda de rescate, para administrar en cualquier momento si fuese necesario.
    En el turno de noche, sobre todo, explico esta pauta a los pacientes y familiares, y les advierto que en el transcurso de la noche, no tienen por que pasar dolor. Yo, no los voy a despertar, pero a la menor sensación de dolor, si tocan el timbre acudiré y les proporcionaré el analgésico que precisen y que obviamente esté pautado. No me molesta, no me incomoda, no refunfuño, es mi trabajo, y me pagan por ello. Y lo hago gustosamente. Sea la hora que sea. No voy a dormir al hospital.

    Ahora si, me quejo, todo lo que pudo y más. Y sobre todo cuando es el paciente o un familiar el que me da pie… Entonces entro a puerta gayola: desbocao. Y me quejo igual que lleva quejándose toda la vida el autónomo, con razón. Por que lo que se pretende es acercar nuestra posición a la suya, asemejar lo público a lo privado dicen, mejores condiciones laborales a peores, en vez de lo contrario… Permíteme que luche por mantener un status. Creo que a diario, me lo gano. Y mientras me quejo, sigo trabajando, no bajo el ritmo. Los pacientes no me lo permiten. Pero si, desmotiva. También soy humano.

    Me considero un profesional. Ni bueno, ni malo. Simplemente ejerzo mi profesión. Lo mejor que puedo. Tendré virtudes, pero también defectos. Lo reconozco… Las gasometrías se me atragantan últimamente… Y lo de la vocación… no se. Seguro que es necesaria???? Si te digo la verdad, con 18 años no recibí ninguna “llamada” que me condujera a ser enfermero. Creo que hubiera sido igual como fontanero, abogado o marinero.

    Y por favor, no me hables de clientes… mercantiliza la atención sanitaria. Nunca me a gustado. Es el primer paso para la deshumanización de los cuidados…

    A propósito, una pregunta: hablas de tu experiencia en un hospital público, ¿Crees que hubiera sido diferente en un hospital privado?

    Un besazo enorme: un beso enfermero!!!!!!

    • elmarsupio dice:

      Hola Miguel.
      Lo primero de todo, muchísimas gracias por pasarte y comentar y espero que entendáis todos que lo que digo es mi experiencia. 🙂

      Por partes. Todos aquí me habláis de vuestro trabajo y cómo lo lleváis a cabo. Como digo en el post, sois un puñado los que lo hacéis, como a mí me tocó Marcos y Rosa. Pero no comprendéis o no queréis ver que en realidad esto es el pan nuestro de cada día. Que tú eres Marcos y Elena o Pilar son Rosa, pero ya está. El resto de vuestros compañeros piensan en que no me molesten a 5 minutos de terminar mi turno o que es la hora de comer. Y no aceptarlo es no ser consecuente con la realidad. A veces es necesaria la autocrítica y ser conscientes de que tus compañeros de trabajo son unos bestias con personas que están enfermas, débiles y asustadas.
      Sólo me habéis explicado lo que vosotros hacéis e incluso habéis dicho que os sorprende porque normalmente son los médicos los mal parados. ¿tanto os cuesta aceptar las críticas y la realidad?. Yo aquí hablo de los que me cuidaron que fueron los enfermeros, no los médicos que me cortaron un uréter y luego me lo arreglaron sin una buena palabra y con todo tecnicismos. También he nombrado a las auxiliares y no os veo defendiéndolos. ¿por qué? también recibí un mal trato por su parte y lo digo.

      La vocación no es la llamada divina a ejercer. AL menos no como yo lo entiendo. Creo que ejercer con vocación es ejercer con pasión tu trabajo, y eso te convertirá en buen profesional. Os pongo un ejemplo a ver si así lo entendéis. El médico que reconstruyó mi sistema urinario es un grandísimo profesional, pero no es médico. No me escuchó, sólo hablaba con tecnicismos y no me tranquilizó en ningún momento cuando me dijo que tenían que volver a intervenirme porque mi riñón estaba inflamado y en retroceso…(sigo sin saber que es estar en retroceso). Pero es un gran profesional, hizo su trabajo muy bien y ya. Ahora entendéis con el ejemplo el médico?

      Por otro lado, claro que puedes luchar por tus derechos. Debes. Pero no ponerme a mí como excusa para conseguirlos ni dejar de tratarme. Y sí soy cliente, del sistema sanitario y tu patrón es al que debes dirigirte para exigir tus derechos, no a mí, ni quejarte a mí, recuerdo que estoy en el hospital no por ganas…
      Para terminar, he mencionado el hospital público porque es donde he estado ingresada. En ningún momento he dicho ni dado a entender que en la privada estaría mejor. No lo sé. No he estado, soy usuaria de lo público, no de lo privado, así que creo, que ese comentario está completamente fuera de lugar.

      Repito, millones de gracias por pasarte, que tus pacientes tienen mucha suerte de tenerte. No todos tenemos esa suerte.

      • Miguel Garvi dice:

        Ojalá no fuera una cuestión de suerte. Ojalá todos fuesemos iguales. Pero no lo somos. Creo que en mi contestación, lo daba por sentado. Algunos somos DIFERENTES y con ello aceptamos, aunque nos duela, que si, que desgraciadamente hay muchos compañeros así y que son los que afean el día a día de nuestra profesión. Somos conscientes, lo aceptamos, lo criticamos.

        No me gusta el término vocación, en concreto, en relación a nuestra profesión, tiene algunas connotaciones que nos lastran desde hace siglos… Si lees mi bio en el Twitter, podrás ver que profesionalmente peco de ser vehemente, y en ocasiones me han criticado por ejercer y defender la enfermería con pasión, a veces desmesurada… Lo siento.

        No pretendía ofender con la pregunta, de verás, sencillamente preguntaba, no tenía trasfondo. Sólo quería conocer tu opinión, no pretendía aseverar que tu lo sintieras así. Era curiosidad, puesto que yo tampoco conozco ese otro sistema y desconozco si esta situación se repite de igual manera en la privada. Los determinantes que pueden desencadenar este tipo de comportamiento, seguramente sean diferentes. Quizás formule mal la pregunta…

        • elmarsupio dice:

          Hay algo mejor que defender con pasión? Respetando siempre al contrario
          No le tengas tanta manía a la palabra vocación, a mi me sirve para diferenciarme entre compañeros de profesión y me enorgullece saberme diferente.

  7. MsConcu dice:

    ufff! Laila, sólo puedo decirte que siento muchísimo el trato que has recibido y lo decepcionada que has salido de tu ingreso… Siempre tiendo a pensar que hay de todo, pero que los que queremos mejorar somos los más. Lo que nos cuentas me hace chocarme con la realidad y me entristece. Todos tenemos nuestros días otro eso no es razón para pagarlo con quien menos se lo merece, es decir, nuestros pacientes.
    Sólo me sale pedirte perdón por todos los que te trataron mal como compañeros míos que son, lo siento muchísimo.
    un abrazo enorme!

    • elmarsupio dice:

      Hola Tere.
      Hay de todo, como en la viña del señor. Pero a mí me han tocado lo peor de lo peor. repito. Sólo Marcos y Rosa se salvan de todos los enfermeros y auxiliares que me trataron. El resto…..
      En cuanto a tus compis, los médicos, mejor echarlos a comer a parte. Uno (el mejor laparoscopista del hospital) cortó de más, y el otro (un R4) detectó el problema y se puso manos a la obra, pero intentando impresionar con sus palabrejas como anastomosis, ureteroneocistostomía, nefrostomía combinada, doble j, técnica de Barry….. La tercera vez que le pedí que me explicara qué me iban a hacer iba de camino al quirófano y ahí fue cuando me enteré de que me iban a reconstruir el sistema urinario porque habían seccionado el ureter derecho.

      En fin, espero que esto valga para que sepáis que existe gente así. Que no es oro todo lo que reluce sólo porque algunos hagáis bien vuestro trabajo.
      Y muchas gracias por pasarte!!! Muuuack

      • MsConcu dice:

        No me cabe ninguna duda de que no es oro todo lo que reluce, la realidad está mucho más lejos…
        Cuando me encuentro con la impotencia de un paciente que tiene una probable recidiva de un sarcoma (tumor de origen muscular de los malos…) y sus cirujanos le dijeron, ante la posibilidad de una biopsia vs extirpación de la lesión : te hago una interconsulta urgente a tu oncólogo, nosotros hasta después de verano no creo que podamos hacerte nada. Cuando lo primero de todo es DEFINIR LA NATURALEZA DE LA LESIÓN me deja sin palabras. Ha venido más de 5 veces a mi, más llamadas y yo necesito saber la naturaleza para ver qué tratamiento hago… Qué hago??? Hablo con su oncólogo médico, su cirujano… Pero no avanza nada… Y no quiero pensar lo que puede estar pasando en su cuerpo. En fin… No sé qué pensar, no entiendo la dejadez del cirujano y finalmente, la única solución que hemos encontrado es que por su seguro haga los estudios por la privada y luego a ver qué pasa… En fin. Te entiendo, y me entristece, y confieso que quienes intentamos ponernos en el lugar del paciente muchas veces no damos más de sí, la impotencia nos puede y… Se aguanta todo ésto, este grado de implicación, todo el tiempo? Esa es mi pregunta y espero que cuando pasen unos años mi respuesta sea sí.
        Un besote enooooooormeeeeeee!!!!

  8. Carlos dice:

    Más razón que una santa.

    Por desgracia, si se puede generalizar. Los que estaríamos a favor de cambiar para bien, ya lo hicimos hace años. Los que no, bueno… acabas de concerlos.

  9. Por partes, que no quiero encenderme (y menos con el calor que hace):
    – Me alegro un monton de que ya estés en casa, de alta y mas sana que una manzana.
    – Coincido con casi todos en que hay gente muy buena, muy motivada, con muchas ganas de mejorar y hacer bien las cosas, pero no es lo habitual.
    – Pero si te soy sincero, y basado en lo que veo día a día, tienes razón de principio a fin. Hay mucha gente mas pendiente de la hora de salida que del paciente, más centrada en la apariencia que en la realidad, y mucho más pendiente de “no dar ni chapa” que de atender, tratar, cuidar y curar de la mejor forma posible. Y de sonrisas ya ni hablamos…

    Gracias por contarlo y gracias por volver al blog, ya echaba de menos mi ración marsupial.

    Dale un abrazo a supercoco, y besos pa’ti

    • elmarsupio dice:

      Hola Miguel

      Sigo pensando que es más habitual de lo que creemos. Repito que si es mala suerte estoy rompiendo todas las estadísticas habidas y por haber…

      Gracias por pasarte y por comentar y por diosssss no te enciendas!! jajajajaj
      besos

  10. Egun on!, Laila:

    lo primero de todo y más importante me alegro de que estés bien y poco a poco recuperes tu normalidad….
    Ayer te leí, y te quería contestar… pero en ocasiones hay que respirar profundo y esperar unos minutos antes de decir nada.

    Es una pena que cuando estas mal te toque esto, y la conclusión positiva que quiero sacar de todo esto, que tú y los comentarios nos contáis, es que al final me da fuerzas para seguir peleando… para no permitir que el sistema nos devore la ilusión, porque es más fuerte que cualquier recorte… porque en general creo que amamos nuestra profesión, pero que tb es cierto que no hay que buscar escusas… debemos de sacar el esparadrapo de papel, con el que nos han enseñado a arreglar casi todo en el hospital….
    Confió en que el mayor numero de personas que nos dedicamos a la sanidad continuemos con la ilusión de ser diferentes y parecerlo.Podemos y queremos, a pesar de las excepciones que siempre las hay, y que probablemente oscurezcan bastante el resto del trabajo bien hecho, hacer las cosas muy bien, y con la sonrisa de los domingos!! 😉

    Como voto de confianza a todos los que formamos parte de los sistemas sanitarios os invitaría a pensar que cada día que estas en tu trabajo, te imagines que el que está en la cama tumbado y jodido, eres tú o un familiar tuyo cercano…que le trates como a tí te gusta que te traten…
    a mi personalmente me encanta que cuando voy a cualquier sitio, administración, banco, panadería, supermercado… etc… me traten bien con una sonrisa y comprensión, pero desde luego que muy pocas veces agradezco esto porque tampoco se vé tan amenudo…

    Que pido yo a los Reyes: depósitos de sonrisas para regalar cada día!!

    un besazo guapa!!

    • elmarsupio dice:

      Hola José!
      Efectivamente, la máxima es ‘trata como quieres que te traten’ esperemos que el bien vaya ganando al mal aunque parezca que siempre gana la batalla el lado oscuro. 🙂
      Procuro contestar con una sonrisa aunque no siempre se pueda, porque la cortesía no cuesta nada y gana mucho.. verdad??
      Espero seguir siendo una receptora de tus sonrisas!
      besos

    • elmarsupio dice:

      Por cierto y esto va para todos los que habéis leído y comentado esta entrada y para los que no. Ahí va una nota del Director, jejeje

      Muchas gracias por haber estado ahí, por haberos preocupado por mí en esta situación aunque a la gran mayoría no os conozco. vuestros ánimos y fuerza me han servido y me han sacado más de una sonrisa cuando estaba retorcida de dolor.

      Gracias infinitas por haber estado ahí demostrando muchas cosas para mí y que no olvidaré jamás. Por eso no me enfado, no me molesto ni me encabrono. Me gusta oir opiniones dispares que las defendáis con pasión pero sobre todo os agradezco que escuchéis lo que tengo que decir, nunca pensé que llegaría a tanto.
      Gracias con el corazón en la mano.

  11. Rosa dice:

    Laila,

    no quiero explicarte lo que hago,
    ni lo que hice,
    ni las personas que he encontrado en mi camino,
    no quiero decirte que somos diferentes,
    no quiero contarte un cuento,
    no quiero escribir algunas palabras,
    no quiero abrir mi corazón sobre un teclado,
    no quiero llorar sobre el teclado,
    no quiero acordarme de algunas situaciones,
    ni de ciertas personas,
    no quiero sentirme sola,
    no quiero expresar rabia,
    no quiero no decir nada,
    no quiero decir nada,
    no quiero contarlo todo,
    no quiero sentirme mal,
    no quiero sentirme triste,
    no quiero sentirme así….

    no quiero usar tantas veces el no.

    A veces es mejor no hacerlo, haciéndolo.

    Si quiero alegrarme de que estés bien.

    Y me alegro.

  12. Javier Macias (@drjmacias) dice:

    Lo primero es que me alegro un montón de que estés de vuelta. He estado desconectado durante las vacaciones y me alegra saber que estás aquí para seguir dándonos caña cuando lo merecemos. Vaya experiencia! Discrepo contigo en una cosa, que sigan existiendo “profesionales” como los que te han tocado me hacen pensar que iniciativas como MIRAME son necesarias, quizá no lleguen todo lo que tienen que llegar, pero al menos son un granito de arena, y si sirve para que alguno más se vaya convenciendo de que tratamos con personas habrá cumplido su objetivo.
    Un besazo!!!

    • elmarsupio dice:

      Hola doctor!
      Espero que hayas disfrutado de tus vacaciones!! Y me alegra tenerte por aquí.
      Espero que funcionen iniciativas como esta pero sinceramente creo que depende de cada uno y por mucha propaganda q hagamos sí uno no quiere poco sé puede hacer.
      Creeme sí te digo que la más apenada y dolida soy yo.
      Gracias por pasar por aquí tras tus vacaciones

  13. Ufff! Laila. Como todos los demás, me alegro de que estés bien y en plena forma. Ya veo que los días de reposo no te merman el carácter ni lo más mínimo. Y me alegro. Esa es buena señal.
    Creo que se ha dicho de todo por aquí. Yo no puedo hablar mucho de la asistencia hospitalaria de mis compañeros porque “hago la calle” en una UVI Móvil, así que desconozco un poco como está la humanización por los hospitales. Si que puedo decirte que por extrahospitalaria andamos algo justos.

    Yo hace más de 10 años que no trabajo en una planta de hospital, pero puedo decirte que, aunque no debería ser así y los problemas hay que dejarlos en casa y blablablablabla…pues yo tenía (y sigo teniendo) días mejores y peores. Intento que mis problemas no influyan en el desarrollo de mi trabajo pero a veces me resulta difícil. No es que trate mal a mis pacientes, pero quizá a la sonrisa, a la mirada y a las ganas de charla les cuesta más aflorar. Espero que ninguno de mis pacientes se haya sentido como te has sentido tú, sinceramente, porque entonces me plantearía seriamente dedicarme a otra cosa.

    Tampoco tengo mucha experiencia en estar hospitalizada. La última vez y casi la única fue cuando nació el #miniyo, y solo puedo hablar maravillas del matrón que me atendió y del anestesista. De las enfermeras y auxiliares de la planta de maternidad tampoco tengo quejas, fueron amables y me ayudaron cuando lo solicité. Pero claro, yo no estaba enferma, quizá eso hace cambiar el punto de vista.

    Pero quiero lanzar un grito de esperanza. Hace poco menos de un mes, mientras estaba esperando en la guardería a recoger al #miniyo, dos chicas hablaban sobre la experiencia de una de ellas en el parto de su segunda hija y casi sin poder evitarlo me estaba enterando de toda su conversación. Contándole a su amiga como había sido su experiencia nombró la palabra humanidad refiriéndose al trato que había recibido por parte de todos los profesionales. Aún hay esperanza, querida Laila.

    Mi opinión es que quizá si que has tenido un poco de mala suerte. No quiero buscar excusas como la crispación, los recortes, etc. para lo que has sufrido, pero quizá no todos seamos capaces de separar lo personal de lo profesional, todos los días, a todas las horas, durante los 45 años que ejercemos nuestra profesión. Y para ellos mírame, diferénciate es fundamental.

    De todas formas, te voy a decir una cosa, de enfermera-amiga a paciente-amiga. Si yo trabajara en un hospital, y recibieran en mi servicio una carta de una paciente que se ha sentido como te has sentido tú, me pondría las pilas muy mucho en mejorar. Lo mismo si algún día recibiera una queja de mi trabajo en la UVI Móvil. Soy de las que, aunque me fastidie reconocerlo, no me llamarán nunca la atención dos veces por lo mismo. A cabezona no me ganas ni tú!
    Me alegro que estes de vuelta. Guapaaa!

    • elmarsupio dice:

      Gracias Esther. Estoy pensando en mandar una carta a la dirección de enfermería del hospital para que sirva de algo.
      También estará el nombre de marcos y rosa como ejemplos a seguir junto a tamara y carmen como auxiliares.
      Me alegra saber que vuestros pacientes están cuidados y atendidos.
      Por otra parte tienes razón, no todos los días son buenos y sí bien no reclamo sonrisas sí agradezco dulzura en el trato.
      OS agradezco a todos vuestra preocupación y buenas intenciones. Y sí, el carácter no Lo tengo grapado jajaja
      Mil besos guapa

  14. Juana dice:

    Llevo un ratito escribiendo, pero no termina de parecerme bien lo que expreso …. es que mi experiencia, como paciente, en el hospital en el que trabajo se parece bastante a la que cuentas …. menos mal que ha habido otras mejores …. de verdad, a quien no le gusten los pacientes, o sea. las personas, que se haga ingeniero, las posibilidades de ganar mucho dinero son mayores, el prestigio también es alto y, no le amargas a los demás la existencia ….

  15. Virginia (@VirgiForero) dice:

    Hola Laila
    Es curioso pero hace aproximadamente un año se hablaba de la necesidad de mirar a los ojos de las personas que atendemos, de sonreir y de humanizar la asistencia, con iniciativas como Mírame-Diferénciate y parece que queda mucho trabajo que pulir en este aspecto, desde tu desagradable experiencia vivida. Es verdad, que la situación actual de desapego, desidia y hasta miedo, en los profesionales sanitarios que ven peligrar sus sueldos y su seguridad laboral, y que por supuesto no debe repercutir en la asistencia que ofrecen a los pacientes, pero curiosamente cada año que pasa, los profesionales sanitarios se “enmohecen”. Es decir, nos están inutilizando y haciendo caer en desuso y lo peor de todo es que nos lo estamos creyendo. Parece que para lo que antes se precisaba de tantos profesionales para que la asistencia fuese de calidad y decente a las circunstancias dadas, ahora no es necesario, parece que para lo que antes se precisaba de tantos servicios de urgencias y plazas hospitalarias adecuadas, ahora no es necesario y se cierran servicios y se prescinde de personal para cubrir puestos profesionales. Con todo ello, no justifico que la asistencia se deshumanice, pero si grito que la sanidad se va al carajo. Además se debe sumar un período estival que se acompaña de contratos veraniegos con la inexperiencia de decidir si es posible adelantar la hora del analgésico o de cambiarlo por el 2º que será más efectivo, si el 1º falla. Para mi, la empatía es fundamental, trabajamos con seres humanos y si en la enfermedad, el sufrimiento y el dolor, no hacemos uso de ella, es normal que nos la exijas, tanto como la reclamamos en la cola del supermercado o en el restaurante de la esquina, pero aún es más imprescindible. Me entristece tu mala experiencia y me alegra saber que los problemas de salud estén superados.

    • elmarsupio dice:

      Hola Virginia
      Tienes razón, la sanidad se va al carajo y los mas perjudicados somos los pacientes. Es un sinsentido que por inexperiencia no se cambien analgésicos, porque siempre habrá alguien que sepa más que tú y pueda ayudarte si preguntas. Al menos en mi trabajo lo hacemos así y siempre estoy disponible para dudas y preguntas aunque esté fuera de mi horario en casa con el pijama puesto!
      queda mucho por hacer, no hay duda y espero no tener que volver a tener que escribir nunca sobre esto y sí sobre todo lo contrario.
      Muchas gracias por pasarte y comentar y espero verte más!!!
      🙂

  16. Inés Bajo dice:

    Pues después de darle unas cuantas vueltas y no saber si comentar o no he decidido hacerlo.
    Puede que mi comentario también levante alguna ampolla, pero la solución a esto ya la has dado tú en la entrada.
    Te he comentado que no estoy de acuerdo con lo que dices, no con tu experiencia, que esa es tuya y no se puede negar, si no con generalizar. Parece que los profesionales sanitarios estamos pendientes de los días, las horas de salida y poco más. ¡Vaya! Si que has tenido mala suerte, de toda una planta se salvan dos enfermeros, el resto enfermerillos…han debido perder la categoría en algún momento. 
    Soy de las que creen que las críticas han de ser constructivas, son más efectivas y no se falta al respeto. Cuando destruyes y faltas, pierdes la razón o al menos parte de ella ¿Has recibido un trato malo? Pon una queja, escribe la entrada, pero la queja ponla para que llegue donde tiene que llegar. 
    Estoy cansada de oír que solo nos quejamos, hay alguien por ahí que se debe quejar de mi parte! Y alguien que sale antes de tiempo, porque yo no hay día que salga antes. Y como yo, muchos compañeros.
    También he tenido malas experiencias con profesionales sanitarios…y con cajeras, gente de RRHH, etc, pero no digo que son todos iguales, porque no lo son. Porque conociendo a la cantidad de sanitarios que conoces me sorprende que puedas generalizar así, ¿de verdad la mayoría somos como dices? No somos santos, pero que duden de nuestra profesionalidad…ah! Y somos humanos, cometemos errores, como todos.
    Por último decir que no puedo estar de acuerdo contigo en lo que dices de Mírame. Si no le damos a la gente la posibilidad de cambiar, apaga y vámonos. Yo he cambiado en muchos aspectos a lo largo de mi vida y espero continuar haciéndolo, espero que para bien. Terminar de leer tu entrada y ver “Yo participo en Mírame: Diferénciate” choca un poco, la verdad…
    Sé que ha quedado un comentario largo, he intentado resumir lo máximo
    posible, me dejo cosas por decir seguro….
    Y está de más decir que me alegro que estés bien y en casa, eso lo sabes de sobra.

    • elmarsupio dice:

      Hola Inés. ya me extrañaba a mí, ya…jajajajaj
      a ver, por partes:
      1.-Efectivamente, de toda la planta, de todos los que me han tratado SOLO se han salvado dos, junto con dos Auxiliares a las que, por desgracia no he mencionado pero lo hago ahora, Carmen y Tamara. Cuando llamo enfermerilla a la que me puso el segundo calmante seguido por no leerse las novedades y cuando se lo advierto encima me suelta una estupidez como la que me dijo, pues sí, la llamo enfermerilla por no decirle otra cosa menos agradable.
      2.-las críticas son críticas, y nunca van a gustar a todo el mundo, eso de crítica constructiva y destructiva es absurdo, es como envidia mala y buena. Es envidia y es crítica y de por sí, por su propio significado no puede tener connotaciones positivas.
      3.- he escrito una carta contando todo lo que ha pasado a la dirección de enfermería y por su puesto, he nombrado a los que me han tratado bien.
      4.- habrá gente que, como tú, no deje una medicación sin poner por cambio de turno o por que es la hora de comer, pero sabes que es más cierto que el agua que esto no suele ser así muchas veces.
      5.- si has leído el post habrás visto que pongo que sois un grupo los que sí, los que os preocupáis por vuestros pacientes, casualmente os conozco a todos por las redes sociales, los que he conocido en el 0.0 de toda la vida no me han tratado mucho mejor que las de la planta. Siempre os lo he comentado y os he contado mis experiencias, así que, para mí, de TODOS LOS QUE ME HAN TRATADO, QUE PARA MÍ ES MI 100%, sólo un 2% se salva. Es mi realidad
      6.- No saber hacer autocrítica es realmente malo. No ver la viga en el ojo por estar demasiado pagados de sí mismo no es constructivo. Si yo me enfadara cada vez que critican mi profesión porque haya unos cuantos que lo hagan mal o la ensucien no podría vivir ni ejercer!
      7.- por supuesto que dudo de la profesionalidad de alguien que no la ejerce bien. No porque seas titulado has de ser buen profesional, por dios, sólo significa que has aprobado una serie de asignaturas y nada más.
      8.- No puedo creer en que cambie la gente cuando el 10 de mayo en ese mismo hospital se dieron unas charlas sobre Mírame y meses después ni he visto carteles, y por supuesto no he visto que las que me trataron lo aplicaran. Pregunté el primer día a la enfermera que me atendió si sabía lo que era Mírame y dijo que no, se lo explique grosso modo y mientras me ponía la vía dijo ‘ajá, bueno, si eso lo miro’.
      La charla, por lo que pude ver, no llegó, o sin eufemismos, no sirvió en tanto en cuanto la Dirección de Enferemería que participó no lo transmitió-

      9.- No sé por qué te choca que tenga yo el cartel de participo en Mírame. Yo sí participo y he implicado a mi empresa con recursos humanos y económicos importantes, cosa que muy muy pocos de los ‘adheridos’ pueden decir, pero no debería chocarte el hacer crítica y pensar, yo estoy de acuerdo, pero ¿realmente está funcionando o sólo nos dedicamos a poner chinchetas en un mapa? AUTOCRÍTICA Y ANÁLISIS, Inés, tenemos que levantar la cabeza y dejar de mirarnos el ombligo para mejorar.
      10.- Las cosas que te dejas por decir espero que nos las contemos tomando unas cañas o unos tintos de verano!
      Y por supuesto está de más decir que sé que te alegras de que esté en casa de la misma manera que espero que te sepas que agradezco infinito tus visitas al hospital, tus mensajes de apoyo y tu amistad.

      • Inés Bajo dice:

        Gracias por contestar! Es algo en lo que no vamos a estar de acuerdo Laila…pero lo hablaremos con unas Cañas!
        Conozco a muchos más sanitarios que tú, es lo que tiene serlo, haber trabajado y estudiado con ellos, puedo asegurarte que mi porcentaje de buenos profesionales es muchísimo más alto que el tuyo, y mi rango es mayor 😉
        Cuando dices que veo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio…espero que no sea por mi! Yo reconozco mis errores, que los tengo, y no quiero nombrarme como abanderada de nada. En nuestra profesión, como ya he dicho, se cometen fallos, intentamos que sean los menos, y aprender de ellos.
        Lo de mírame, simplemente era una observación, sé cómo has estado implicada, pero no ha sido una crítica, has dicho que no sirve para nada. Me parece incongruente que sigas apoyando una iniciativa en la que no crees.
        Y sobre las críticas constructivas, por supuesto que existen! Si las haces desde el respeto y queriendo que se mejore sirven, si haces una crítica desde la falta de respeto lo dudo.
        No voy a ir punto por punto, porque simplemente no vamos a llegar a un acuerdo. Acepto que hay quien no quiere cambiar, pero son los menos.
        La próxima vez que vea un fallo en un periodista, sólo uno, aunque sea una falta de ortografía, dudaré de su profesionalidad, de hecho diré que no es buen profesional, un periodista de pacotilla!
        En fin, vámonos de cañas para hablarlo….

  17. eljaviel dice:

    Lo peor es que te digan: “es que estamos muy quemados”.

    Ahhh… y yo que también estoy quemado y además tengo dolores y puede que no tenga ni trabajo… no, yo estoy estupendo y tengo que comprender tu caso, no?

    El año pasado fui al médico, me atendió una tipa sudamericana que no soltó el móvil ni un instante. Me hizo un ECG y me dio un alprazolam diciendo que yo estaba nervioso, que me tranquilizase (me quedé dormido en la camilla con el oxígeno puesto, así que imagina el nerviosismo). Como no me fiaba de ella, al día siguiente volví a otro médico que vio el ECG y me mandó inmediatamente al hospital con un tromboembolismo pulmonar que dice que casi me mató por esperar esa noche.

    Y me jodió más que me atendiese mirando al móvil que el hecho de que casi me dejase morir.

    • elmarsupio dice:

      Espero que te hayas recuperado y estés mejor, de verdad.
      Siento que hayas tenido que pasar por esa experiencia, los hay malos pero hay qué recordar que alguno bueno hay!!
      Gracias por compartir tú historia conmigo!!

  18. Me alegro un montón de que estés de vuelta y ya sabes que de todo se aprende, sobre todo de lo malo.
    Personalmente pienso que en la vida hay dos tipos de profesionales: los buenos y los malos y que ambas condiciones se acentúan en situaciones como la que vivimos en estos momentos.

    Antes pensaba que para dedicarse a este tipo de profesión había que tener vocación, o al menos ganas de ayudar a otras personas, pero creo que en general hay de todo.

    Por otro lado me alegro de que les hayas dado caña y que al menos vean que existen pacientes proactivos que no se van a dejar ganar la batalla del paternalismo.

    A por ellos!

    • elmarsupio dice:

      Hola Chema!
      Tienes razón. Si quieres hacer bien tu trabajo sólo tienes que querer. Si además trabajas con personas debes tener capacidad de empatia. Para conectar, es mas facilitar
      Hacer tu trabajo si conectas. Si encima trabajas con gente deavalida, tu conexión ha de ser mayor. Si no te gustan las personas simplemente dedícate a otra cosa.
      Muchas gracias por comentar!!

  19. Vicent dice:

    Siento mucho lo que te ha pasado Laila, pero siento mas que haya gente que siga sin darse cuenta de lo afortunado que se es cuando tu trabajo consiste en ayudar. Actualmente trabajo con paliativos, en ocasiones es duro, pero te aseguro que son pacientes de los que recibes mucho mas de lo que das. Les suelo agradecer que me permitan entrar en sus vidas, al final el beneficiado soy yo, por que, de ellos aprendo humildad, generosidad, amabilidad, humanidad. A veces algunos me cuentan que hubieran cambiado en su vida si la volvieran a vivir y sabiendo lo que saben, la respuesta casi siempre es la misma, ninguno pediria un coche mas potente, ni una casa mas grande, ni mas ceros en la cuenta, de lo único que se arrepienten es de no haber dado mas que recibido, de no haber amado mas, de no haber dedicado mas tiempo a los hijos.
    Respecto a la campaña de Mírame, la verdad, pienso que nadie cambia su forma de ser o actuar por una campaña determinada, soy escéptico, en general los humanos solo conseguimos reflexionar con las experiencias propias. Me da que en el dospuntocerismo sanitario hay mucho papanatismo intentando vendernos cancamusa, en fin, aquí te dejo un escrito que leí hace poco y me parece muy útil releer a menudo para mantener los pies en el suelo.
    Un beso y recupérate.

    Si abrió, cierre
    Si encendió, apague
    Si ensució, limpie
    Si desordenó, ordene
    Si le prestaron, devuelva
    Si prometió, cumpla
    Si no sabe, no opine
    Si opinó, hágase cargo
    Si debe usar algo que no es suyo, pídalo
    Si desconoce cómo funciona algo, no lo toque
    Si rompió, repare
    Si no sabe arreglar, busque a quien sepa
    Si no sabe hacerlo mejor, no critique
    Si no puede ayudar, no moleste
    Si ofendió, discúlpese
    Si ignora qué decir, cállese
    Si no es asunto suyo, no se entrometa
    Si no es suyo, devuélvalo
    Si es gratis, no lo desperdicie
    Si le sirve, trátelo con cariño
    Si no puede hacer lo que quiere, trate de querer lo que hace
    Si le molesta a usted, no permita que afecte a otros
    Si puede ser amable, séalo. Siempre se puede
    Si puede ser responsable, séalo. Siempre se puede
    Si puede ser agradecido, séalo. Siempre se puede
    En definitiva, si puede y hace bien, hágalo

    La Buena Vida. Álex Rovira

    • elmarsupio dice:

      Hola Vicent
      Gracias por pasarte y comentar tu experiencia como profesional en paliativos. Tiene que ser especialmente duro. Permite que difiera. Si creo en la campaña pero es que me he dado cuenta de que va en la persona y ha de servir para unir no para convencer.
      Desea que funcionarían si desde la dirección obliga sen a escuchar y mirar?? No lo tengo tan claro.
      Gracias por el poema. Son verdades como templos a
      O que añadiría la cortesía no cuesta nada y gana mucho

  20. Laila, siento tardar tanto en comentar, llevo unos días a medio gas en las redes por las vacaciones.

    Lo primero decirte que me alegro muchísimo de tu vuelta, de que todo haya salido bien y estés como una rosa.

    En cuanto al tema del mal trato recibido, hace un año yo estaba pasando mis vacaciones en el hospital cuidando de mi suegro y pude vivir experiencias parecidas a las que nos cuentas. Las describo en el post que escribí para la iniciativa Mírame, diferénciate. http://diferenciate.org/archives/849

    Estuvimos más de dos meses en el hospital y podría contar de todo, bueno y malo. Y sé que lo que cuentas ocurre tal como dices, día tras día. Y ocurre en la oficina donde trabajo, donde he tenido que borrar la sonrisa para no sentirme gilipollas mientras me hablan como si me dieran de comer los ¿compañeros? que van a heredar la empresa. Y en tiendas donde entro a comprar, y en mi escalera cuando me cruzo con vecinos y vuelven la cara para no dar ni los buenos días…

    En resumen, que no se trata de médicos, enfermeras, periodistas, terapeutas ocupacionales, fontaneros o toreros. Se trata de PERSONAS. Y las hay buenas, regulares y malas. Y lo serán tanto en su trabajo como en su casa, en una reunión del AMPA del cole del niño y de vacaciones en la playa.

    Tener una titulación no implica ejercer bien una profesión, me da igual la que sea. Y algo tan básico como la educación y los “buenos modales” parece que esté penalizado en esta sociedad donde triunfa el trepa, el déspota y el egoísta.

    Lo habéis comentado más arriba, es tan sencillo como tratar de la misma forma que quisieras que lo hicieran contigo.

    Siento mucho que te hayas encontrado a ciertos personajes, procura quedarte con el buen recuerdo de Marcos, Rosa, Tamara y Carmen. Hiciste lo correcto al quejarte (en tu caso al menos sirvió para que cambiaran de actitud, en el nuestro no fue así) y sigue creyendo en Mírame, Diferénciate porque es más necesario que nunca.

    Perdón por la extensión, y muuuuuuchos besos, guapaaaa!!!!

    • elmarsupio dice:

      Es una lástima que existan casos como el mío. Verdad que me hubiera gustado ser única para asegurarme que estaba equivocada. Pero parece que, sí bien no es habitual (eso quiero creer) sí es común. Alguno tiene un caso que contar y eso no debería ser así.
      Nombras varias profesiones y tienes razón, pero esas profesiones no tratan con personas débiles y enfermas que sé sienten desvalidos no tienen forma de defenderse.
      Muchísmas gracias por dedicar unos minutos a pasar por aquí!!

  21. Ya tu sabes dice:

    Hay buenos profesionales y malos, desde albañiles a médicos, unos ponen un ladrillo mal o no cumplen el plazo, y otros te cascan una válvula al revés en el corazón. El problema es por qué se deja que sigan trabajando. Al director del hospital le preocupa solo que pinten la fachada el mes antes de la elecciones, a cualquiera. Si no estás todo el día quejándote de las 37.5 horas y de los moscosos, te miran mal, te ponen la cruz y la raya y andarás jodido de por vida. Este es el sistema actual del “profesional español”, si eres albañil y haces un presupuesto sion robar, trabajas rrápido y barato, te llaman tunelero y tampoco trabajas mucho más.
    Quejarse y ser desagradable sabe cualquiera, arrima el hombro y señala al vago, eso se te da peor.