Los 40

los 40

Han llegado los 40 y mientras me decido qué escribir en este insigne día,  preparo la música con la que quiero inspirarme. No va a ser un post diciendo que a esta edad estamos mejor que nunca, que las mujeres de 40 son mejores porque saben lo que quieren y aceptan lo que no. De esos ya hay muchos y muy bien esritos. Tampoco voy a ponerme en plan moderna y decir que son los nuevos 30, qué pereza, por Dior…

Desde que hace un par de años decidí que tenía que cambiar muchas cosas, esperaba los 40 como agua de mayo.  Sería como la culminación del cambio, físico y emocional. Y tengo que decir que salvo los brackets que me los quitan el jueves  y no pude controlar que lo hicieran para hoy , todo lo demás se ha cumplido. Pero se ha cumplido porque una se ha remangado y se ha puesto a currar como una cabrona, faltaría más!

40

Eran las 15.30 de hace muuuchas, muuuchas lunas cuando entre contracciones y prisas decidí salir antes de llegar al paritorio. La monja-enfermera no  hizo caso a mi madre cuando ella le dijo que ya estaba aquí: “acabo de mirar y te falta mucho” JAJAJA. Yo dije que salía y salí. Fue a las puertas del paritorio, mientras se abrían, cuando yo aparecí tras una contracción.  Y debió de gustarme eso de las prisas porque desde entonces llevo 40 años yendo con el culo prieto por la vida.

Y qué queréis que os diga, me gusta lo que veo por dentro y por fuera.  Y sí, vuestra Amada Lideresa no aparenta los 40, estoy todo buenorra—las horas de gimnasio tienen su aquél –, los brackets me dan ese aire juvenil que ni las cremas  antiedad más caras y soy una persona feliz –esto tiene mucho que ver con el vivir acorde a los principios de una—  ¿Se puede pedir más?

Pues sí, la verdad. Pido otros 40 tan intensos como estos últimos. Pido seguir cuestionándome lo que no me convence. Pido poder tener la fuerza para cambiar lo que no es justo. Pido trabajar para satisfacer mis inquietudes, no para tener más (darse cuenta de que no se necesita una casa más grande, ni un coche mejor, ni ropa de marca, ni más dinero para hacer cosas, libera y mucho).

Pido seguir trabajando en mis fallos para corregirlos. Pido seguir teniendo la valentía de hacer cosas diferentes que a vistas de los demás es un “se le ha ido la olla”. Pido seguir yendo con prisas por la vida, porque se pasan los años que no veas y me imagino que a partir de ahora, todo irá mucho más rápido. Pido seguir trabajando en conocer nuevas personas y establecer conexiones que van más allá de los cafés o cervezas casuales. Pido seguir sintiendo la pasión que tengo por mí misma.

Así que ya sabéis lo que toca. Adorar a vuestra Comandante Marsupial, vuestra Amada Lideresa, vuestra Gurú!!!…. Si me habéis leído sabréis que desde que tengo El Marsupio, he ido contando lo que supone para mí cumplir años y el resumen es que me gusto, jajajaja

 

Un consejo: no dejéis que pase el día sin decirme lo maravillosa, estupenda, fantástica, divina, inteligente, divertida y buena persona que soy, ¡¡¡no os lo podríais perdonar jamás!!! Jajajajaja

Pues eso, que me voy a disfrutar el día. ¡Los 40 solo se cumplen una vez!

 

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