Tiempo de Mujeres, ni contigo ni sin ti

Tiempo-de-mujeres

Como algunos sabréis, mis queridos Marsupiales, la semana pasada tuve la oportunidad de exponer mis ideas sobre la igualdad de género y el liderazgo femenino en todo esto. Tiempo de Mujeres, evento organizado por Cadena Ser y MasCuota, decidió contar conmigo para tratar de enseñar que hay más puntos de vista en esto de la igualdad y que la mujer tiene mucho que decir y enseñar al hombre en esto.

Llevamos años dejándonos la piel para conseguir los mismos derechos que los hombres: que si el sufragio universal, que si la incorporación al mercado laboral, que si el pago de los mismos servicios que ellos, que si conciliación de vida personal y profesional, que si acceso a una educación, que si acceso a una sanidad en igual de condiciones… ¿Os suena?

Tiempo de Mujeres es un road show que quiere hacer ver las ventajas de la inclusión de la mujer en el ámbito empresarial. La diversidad en la empresa y qué beneficios se obtienen y es que llevamos tanto tiempo luchando que ya no sabemos quiénes son nuestros aliados y quienes nuestros enemigos y los metemos a todos en el mismo saco, si son hombres es que no valen/sirven para conseguir la igualdad. Y es aquí donde nos equivocamos.

Aunque pueda parecer de perogrullo, la igualdad nace en casa, cuando los padres entienden que los niños y las niñas son personas y que no existen diferencias entre ambos sexos. Cuando los padres no introducen sesgos en la educación, ya sabemos rosa para niñas, muñecas y cocinitas, y azul para ellos, coches, balones y fútbol.

Pero si bien es cierto que el hombre, tradicionalmente nos lo ha puesto complicado por aquello del patriarcado (qué poco me gusta esta palabra) siempre, SIEMPRE, que se lea bien claro, han existido hombres que han considerado injusto lo que nos pasaba solo por ser mujeres. Que no han creído que tendríamos que quedarnos en casa porque no valemos para nada más. Esos hombres que nos consideran personas y no una vagina con patas.

Y siempre ha habido mujeres que NO han creído que los hombres, los que han elegido como compañeros de vida, son capaces de cuidar a los hijos, hacer las labores del hogar y no les han dejado, porque ‘no saben hacerlo bien’. Hemos cometido el mismo error que ellos. No considerarlos capaces.

Siempre será más fácil hacer el camino en compañía que en soledad. Si ellos se unen al feminismo, conseguiremos los cambios de manera más rápida. Ya lo dice el refrán:

Ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio, contigo porque me matas, sin ti porque me muero

 

Laila-tiempo-de-mujeres

Comments are closed.